XV El buen Samaritano.
Lectura: ¿qué dice el texto? La pregunta que está de fondo en este
relato es ¿cuál es la importancia de Jesús le da a la Ley en su predicación? Y
la trampa está en que si Jesús responde que la ley ya no tiene valor, si respondiera
que no porque Jesús sería un blasfemo, por ello Jesús le responde con otra
pregunta: ¿quién fue prójimo del que habían asaltado los ladrones? ¿El levita? ¿El
sacerdote? Los judíos solamente entendían como prójimo solamente a los miembros
del pueblo de Israel, por lo tanto con su actitud y con su enseñanza Jesús nos
está invitando a amar no solamente a los que no piensan como nosotros, sino
también a los que te pudieran ser antipáticos, a los que te odian, a los que te
tienen prejuicio… en pocas palabras, a los que viven más cercanos a ti. La pregunta
aquí es ¿cómo ama Dios al pecador?
También Jesús nos dice cómo se gana el cielo realmente.
Los judíos pensaban que solamente se gana por cumplir la Ley, con los rezos y con
los ritos es suficiente para salvarse. Pero en la parábola dice quién realmente
se gana el cielo es el samaritano, aunque no conoce la Ley y pone mejor en práctica
el mandamiento de amar al prójimo.
Meditación: ¿qué me dice el texto? ¿Qué
te está diciendo Dios acerca de tu trato a tu prójimo?, ¿A quién te cuesta
trabajo tratar bien?, ¿Cómo quieres ganarte la vida eterna?
Contemplación: ¿qué le digo a Jesús respecto a lo que él me ha
dicho? Te
pueden ayudar el completar las siguientes frases: En general soy amable y
generoso con…, pero me cuesta mucho trabajo serlo con...
Señor, quiero tratar a todos como hermanos, ayúdame a ver
como hermano a… Transforma mi corazón para amar de verdad a cada uno de mis
prójimos.
Perdóname por... AMEN.
Acción: Quiero seguir el
ejemplo de Jesús. Quiero borrar de mi vocabulario "ni modo" o
"no es mi problema", que siempre sea amable y ayudar a aliviar el
sufrimiento de los demás.
XVI Acción y Escucha
Lectura: ¿qué dice el texto? El evangelio nos narra un problema familiar:
Marta que se espera por atender al Maestro, y María que solamente a los pies de
Jesús lo escucha, que es una actitud poco común, porque las mujeres, en el tiempo
de Jesús, no podían acercarse con el Rabino a recibir la enseñanza, es decir,
el ser discípula. Jesús nos invita a hacer las dos cosas pero teniendo
relevancia una sobre la otra: escuchar la Palabra de Dios. Nos quiere decir que
el trabajo nunca sustituirá la oración, por eso Jesús siempre oraba para
identificarse con su Padre durante las noches, pero el día lo dedicaba a trabajar.
Por ello todo cristiano está llamado a no ser perezoso a no de desentenderse
del Reino de Dios, sino más bien, a trabajar para que crezca.
Meditación: ¿Qué me dice el texto? ¿Cuánto tiempo
dedicas a la acción y cuánto a tu oración? ¿Son desproporcionadas? ¿Qué es lo
que prefieres la oración o la acción? ¿Cuál consideras más importante? Hay
muchas mujeres que participan más activamente en la vida pública, muchas santas
mujeres que han fundado y dirigido congregaciones femeninas, hospitales,
colegios y universidades católicas.
Si preguntásemos a estas mujeres ¿por qué en la Iglesia
católica las mujeres no pueden ser sacerdotes? Sería muy interesante esta
respuesta.
¿Cuál es tu actitud ante las mujeres líderes en la
Iglesia? ¿Si eres mujer, ¿qué espera Dios de las mujeres ante las palabras de
Jesús: "la mies es mucha, los obreros pocos".
Contemplación: Pienso
que la oración es más importante porque… Creo que la acción es más importante
porque… Mi oración anda más o menos así: …Mi oración por el reino suele andar
así: … "Lucho sostenido por la fuerza de aquel que actúa personalmente en
mí" (Col 1, 29)
Acción: ¿cómo vas a complementar la oración y la acción en tu vida?
Pbro. Juan Manuel Nuño C.


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