miércoles, 10 de julio de 2013

XV El buen Samaritano.


Lectura: ¿qué dice el texto? La pregunta que está de fondo en este relato es ¿cuál es la importancia de Jesús le da a la Ley en su predicación? Y la trampa está en que si Jesús responde que la ley ya no tiene valor, si respondiera que no porque Jesús sería un blasfemo, por ello Jesús le responde con otra pregunta: ¿quién fue prójimo del que habían asaltado los ladrones? ¿El levita? ¿El sacerdote? Los judíos solamente entendían como prójimo solamente a los miembros del pueblo de Israel, por lo tanto con su actitud y con su enseñanza Jesús nos está invitando a amar no solamente a los que no piensan como nosotros, sino también a los que te pudieran ser antipáticos, a los que te odian, a los que te tienen prejuicio… en pocas palabras, a los que viven más cercanos a ti. La pregunta aquí es ¿cómo ama Dios al pecador?
También Jesús nos dice cómo se gana el cielo realmente. Los judíos pensaban que solamente se gana por cumplir la Ley, con los rezos y con los ritos es suficiente para salvarse. Pero en la parábola dice quién realmente se gana el cielo es el samaritano, aunque no conoce la Ley y pone mejor en práctica el mandamiento de amar al prójimo.

Meditación: ¿qué me dice el texto? ¿Qué te está diciendo Dios acerca de tu trato a tu prójimo?, ¿A quién te cuesta trabajo tratar bien?, ¿Cómo quieres ganarte la vida eterna?

Contemplación: ¿qué le digo a Jesús respecto a lo que él me ha dicho? Te pueden ayudar el completar las siguientes frases: En general soy amable y generoso con…, pero me cuesta mucho trabajo serlo con...
Señor, quiero tratar a todos como hermanos, ayúdame a ver como hermano a… Transforma mi corazón para amar de verdad a cada uno de mis prójimos.
Perdóname por... AMEN.

Acción: Quiero seguir el ejemplo de Jesús. Quiero borrar de mi vocabulario "ni modo" o "no es mi problema", que siempre sea amable y ayudar a aliviar el sufrimiento de los demás.


XVI Acción y Escucha


Lectura: ¿qué dice el texto? El evangelio nos narra un problema familiar: Marta que se espera por atender al Maestro, y María que solamente a los pies de Jesús lo escucha, que es una actitud poco común, porque las mujeres, en el tiempo de Jesús, no podían acercarse con el Rabino a recibir la enseñanza, es decir, el ser discípula. Jesús nos invita a hacer las dos cosas pero teniendo relevancia una sobre la otra: escuchar la Palabra de Dios. Nos quiere decir que el trabajo nunca sustituirá la oración, por eso Jesús siempre oraba para identificarse con su Padre durante las noches, pero el día lo dedicaba a trabajar. Por ello todo cristiano está llamado a no ser perezoso a no de desentenderse del Reino de Dios, sino más bien, a trabajar para que crezca.

Meditación: ¿Qué me dice el texto? ¿Cuánto tiempo dedicas a la acción y cuánto a tu oración? ¿Son desproporcionadas? ¿Qué es lo que prefieres la oración o la acción? ¿Cuál consideras más importante? Hay muchas mujeres que participan más activamente en la vida pública, muchas santas mujeres que han fundado y dirigido congregaciones femeninas, hospitales, colegios y universidades católicas.
Si preguntásemos a estas mujeres ¿por qué en la Iglesia católica las mujeres no pueden ser sacerdotes? Sería muy interesante esta respuesta.
¿Cuál es tu actitud ante las mujeres líderes en la Iglesia? ¿Si eres mujer, ¿qué espera Dios de las mujeres ante las palabras de Jesús: "la mies es mucha, los obreros pocos".

Contemplación: Pienso que la oración es más importante porque… Creo que la acción es más importante porque… Mi oración anda más o menos así: …Mi oración por el reino suele andar así: … "Lucho sostenido por la fuerza de aquel que actúa personalmente en mí" (Col 1, 29)

Acción: ¿cómo vas a complementar la oración y la acción en tu vida?


Pbro. Juan Manuel Nuño C.

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